El otro día estaba pensando que nadie sabe realmente qué está haciendo ni hacia dónde va. Quizá la vida debería venir con un manual. Algo no tan detallado como un instructivo (por aquello del libre albedrío), pero una pequeña guía, por lo menos.
Mi ansiedad, como siempre, andaba escuchando, y para cualquier suspiro necesita una acción concreta, medible y ejecutable.
Amanecí con este folleto:
“¡Bienvenida al mundo!
Ponte cómoda, porque esto durará unos años… pero no serán suficientes.
La vida es como un aeropuerto: entradas y salidas constantes, excepto que nadie sabe realmente hacia dónde va.
Solo sigue la línea punteada inexistente y listo.
Diviértete. No te preocupes: hagas lo que hagas, no saldrás viva de aquí.
Precaución: vivir puede producir dolor de cabeza, calambres, deficiencia de litio, serotonina y diversas enfermedades mentales o corporales.
Come frutas y verduras, aunque en algunos cuerpos estas pueden producir malestares gastrointestinales. Consulta a tu médico.
Recuerda: vivir provoca la muerte.
¡Buen viaje!”
Puta, mejor sin guía, Ansi. Gracias.



También me encantó, sobre todo cuando dices hagas lo que hagas no saldrás vivo de aquí jajajaja, se escucha chistoso peor en realidad es algo que debemos de pensar ya que perdemos tanto tiempo en cosas intranscendentes que mejor disfrutar el viaje , muy buen post….
********
Maravilloso me encanto!
Mi ansiedad me responde...( Con razón, me faltó el instructivo... ) Fallando mejor, intentando mejor no dejo de intentar::::